Empresa, gobierno y sociedad se están montando en algo que parece una moda: la ecología. Pero independientemente de que se trate de una moda o una imagen empresarial o personal, es un hecho irrefutable que nuestro paso por la Tierra está dejando huella (desafortunadamente negativa) y todos sabemos cuáles son los actos con los que contribuimos a esta afectación (no necesito mencionarlos ¿verdad?), pero ¿cuántos de nosotros ya hacemos algo por contrarrestar el efecto de degradación de nuestro planeta? Bueno, algunos tal vez ya ahorremos algo de agua, otros separan la basura (orgánica e inorgánica), otro más usan menos energía eléctrica, pero ¿esto es suficiente? Definitivamente NO, razón por la cual escribo esta nota para hacer de su conocimiento algo que muy pocos saben: existen lugares que se dedican en forma especializada a reciclar los materiales que conforman los equipos de cómputo a fin de regresarlos a las plantas industriales para su transformación en otro producto, disminuyendo con esto el impacto negativo del que hemos hablado.
Estoy seguro que todos tenemos en nuestra casa un aparato electrónico que ya no funciona, que consume mucha energía o que ya se volvió obsoleto porque la nueva tecnología ya lo dejó muy atrás y nadie nos lo quiere tomar regalado y mucho menos comprado; es más, para que el camión de la basura se los lleve hay que pagar (al menos así pasa en México) y por supuesto terminan en un relleno sanitario en donde ninguna de sus partes se vuelve a usar.
Bueno el tema es que las empresas de reciclado se dedican a comprar lotes de equipos de cómputo (normalmente a oficinas) a un precio muy bajo con el fin de desarmarlos y separar todos los componentes que pueden aprovecharse nuevamente, de tal forma que materiales como plástico, cobre, vidrio, plomo y aluminio son extraídos para su posterior uso. Puesto que nosotros no juntaremos un lote de equipo, el reciclador no irá hasta nuestra casa, por lo que será necesario que nosotros mismos llevemos nuestro desecho tecnológico al depósito de la empresa de reciclado.
Así como en su momento hicimos un esfuerzo en buscar el mejor equipo al mejor precio, ahora hagamos el mismo esfuerzo por ubicar cerca de nuestra localidad uno de estos lugares de reciclado en donde podamos dejar nuestros aparatos eléctricos (no esperen recibir un pago por el mismo) sabiendo que estamos haciendo un bien por nuestro medio ambiente.
Ahora mismo pónganse a buscar los estorbosos equipos electrónicos que ya no usamos en lugares como el closet, debajo de la cama, en el cuarto de servicio, en el cuarto de visitas, en la azotea o en aquellos rincones donde solemos meter las cosas que no usamos ¿cuántos encontraron?
